Parque Nacional del Timanfaya

JUNIO 2009/OCTUBRE 2024
El Parque Ncial de Timanfaya es un espacio natural protegido situado entre los municipios de Yaiza y Tinajo.
Declarado parque nacional en el 74’  tiene una extensión de algo más de 50 km² y unos 540 m de altitud en su punto más alto

Se trata de un parque de origen volcánico formado principalmente durante las grandes erupciones ocurridas entre 1730 y 1736, a las que se sumaron otras en 1824 y pesar de que desde entonces no ha vuelto a haberlas, 
el subsuelo sigue manteniendo una notable actividad térmica: en algunos puntos se registran
 temperaturas de entre 100 y 120 °C en la superficie, y hasta unos 600 °C en  apenas 13m de profundidad

2009                                                                     2024
El Diablo de Timanfaya
Diseñado por César Manrique, es el símbolo del parque 
 
Antes de llegar al Islote de Hilario, el punto desde el que se hace la Ruta de los Volcanes, hay un control de acceso donde se adquiere la entrada para poder continuar hacia el interior del parque
(2009)
Unos 10km después, llegamos al Islote de Hilario, donde se encuentra el aparcamiento, es el punto de salida de los autobuses de la Ruta de los Volcanes, así que aprovechamos y cogemos inmediatamente el bus para hacer el recorrido y con él empezamos

El trayecto, de unos 14 km aproximadamente y con una duración de menos de una hora, discurre a través de un paisaje espectacular formado por mares de lava solidificada, cráteres, conos volcánicos y tonalidades rojizas, negras y ocres que crean un entorno casi lunar.  
Durante el recorrido, un guía va explicando las características geológicas del parque, mientras, el autobús va a baja velocidad o realiza alguna parada, momento que aprovechamos para  para poder contemplar mejor el paisaje y tomar fotografías a través del vidrio ya que no está permitido bajar del autocar para preservar el entorno.










Durante el recorrido también se pueden observar diferentes formaciones volcánicas creadas por las erupciones, como campos de lava solidificada, conocidos localmente como malpaís, así como conos volcánicos, cráteres y coladas de lava que se extienden por kilómetros. 



A pesar de la apariencia totalmente árida del paisaje, en Timanfaya existe vida adaptada a condiciones extremas, como líquenes, pequeños insectos y algunas plantas muy resistentes que logran crecer entre las rocas volcánicas



En algunos puntos del trayecto se distinguen también bombas volcánicas, fragmentos de lava expulsados durante las erupciones que se solidificaron en el aire antes de caer al suelo

Llama especialmente la atención la variedad de colores del terreno, negros, rojizos, ocres y anaranjados producidos por la oxidación de los minerales y las altas temperaturas alcanzadas durante las erupciones. 





















Al finalizar la ruta, nos encontramos de nuevo en el Islote Hilario, una pequeña elevación de terreno que quedó ‘aislada’ entre los mares de lava formados durante las grandes erupciones volcánicas de la isla. Algunas zonas más altas no quedaron totalmente cubiertas, y quedaron rodeadas por esas coladas solidificadas. A esas elevaciones se les llama “islotes”, porque parecen auténticas islas en medio de un océano de lava.

Es uno de esos puntos elevados y relativamente estables del terreno, lo que permitió instalar allí las infraestructuras del parque: el aparcamiento, los baños, el Restaurante El Diablo, diseñado por César Manrique en el 68'

Una vez que acabamos el recorrido, se realizan algunas demostraciones geotérmicas, demostraciones del calor que aún conserva el subsuelo volcánico 

Al verter agua en uno de los orificios excavados en la roca, esta se transforma rápidamente en vapor y sale expulsada con fuerza(géiser)...
Por detrás aparece el Restaurante El Diablo con amplias cristaleras para disfrutar del paisaje que lo rodea.

...o al introducir unas ramas secas en uno de los agujeros, ésta comienza a arder en pocos segundos debido a las altas temperaturas
(no se ve en la imagen por la cantidad de gente que había alrededor)

Junto al restaurante se puede ver esta estructura de piedra volcánica, que forma parte de la cocina geotérmica del parque. 
Aquí se aprovecha el calor natural del subsuelo para asar alimentos directamente sobre la roca caliente, sin necesidad de gas ni electricidad

Gran parte de la comida se hace con calor del volcán.

Otra de las zonas donde aprovechan el calor para cocinar

Un último vistazo antes de marchar de la zona

Delante, la caravana de coches para acceder al Islote Hilario

A menos de 3km, nos encontramos con el Echadero de los Camellos y es básicamente el punto donde se realizan los paseos en camello por las laderas volcánicas. A mí me parece que es algo inventado para turistas, pero se ha de tener en cuenta que los camellos se utilizaron durante siglos como animales de carga, sobre todo en zonas volcánicas donde era difícil usar carros o caballos.
Buscando el sentido de la palabra ‘echadero’…ahora lo entiendo. 
Dentro del contexto tradicional canario, era el lugar donde se “echan” o se hacen arrodillar los camellos para que la gente pueda subir o bajar.

(2009)
El paisaje alrededor del echadero es muy característico porque está formado por ceniza volcánica fina (lapilli o “picón”) procedente de las erupciones históricas de Timanfaya, lo que le da ese aspecto de laderas negras y suaves, es  por donde caminan los camellos.
Se organizan rutas cortas por las laderas de ceniza volcánica con camelleros que guían a los animales caminando a su lado