Al oeste de la isla, en el municipio de Tijarafe, se encuentra esta maravilla: el Porís de Candelaria, encajado bajo un enorme acantilado, dentro de una gran cueva natural.
El nombre tiene su lógica: ‘porís’ viene a ser un pequeño embarcadero o puerto natural, y ‘de la Candelaria’ es por la Virgen de Candelaria, patrona de Tijarafe
Llegar en coche fue todo un reto: un descenso de aproximadamente 5 km por una carretera local muy estrecha y con una pendiente considerable.
A medida que bajas, el asfalto se estrecha aún más, aparecen tramos en los que no caben dos coches y las curvas se multiplican.
Llega un momento en el que te preguntas si de verdad allí abajo hay algo más que mar.😣
Rezas toda la retahíla que conoces (que en mi caso se limita a un padre nuestro) para no encontrarte con otro coche de frente. No sirvió de nada. Sabía yo que un padre nuestro no era suficiente.
Hubo coche. Y de frente.
Ellos subiendo, nosotros bajando. Gracias a la destreza de ambos conductores, conseguimos pasar.
Qué respiro!
Cuando la carretera (o más bien el camino) se acaba, llegas a una pequeña explanada a modo de parking, donde caben pocos coches, y piensas…y aquí qué es lo que hay?
Entonces coges un caminito empedrado, totalmente cuesta abajo:
a la izquierda, el mar; a la derecha, una enorme pared de roca.
Hay cuerdas para agarrarte, porque la pendiente es tal, que ves perfectamente el momento de
ahora es cuando m'esparramo y me voy rodando hasta abajo
Y mientras bajas, inevitablemente piensas…y aquí cómo traen la compra los del Carrefour? 😆
Sigues descendiendo unos...300 metros? y de repente, como escondido del mundo, aparece el espectáculo: casitas blancas que contrastan con la roca oscura que las protege, una cueva natural de unos 50 m de altura y el mar, tranquilo, a sus pies.
El Porís, parece ser que, originalmente era un refugio de pescadores.
Aprovechaban la cueva para protegerse del mar, guardaban las barcas y los utensilios y poco a poco,
empezaron a construir pequeñas casitas.
Con el tiempo, estas se consolidaron, se reformaron y se ampliaron hasta formar el conjunto tan peculiar que se ve hoy
Claro que, después de disfrutar de esta maravilla, toca subir...😆






















